domingo, 25 de agosto de 2019

SALSA DE TOMATE CASERA

Como hacer la salsa de tomate casera. Una receta en desuso. Hoy en día, por falta de tiempo principalmente, poca gente prepara su propia salsa de tomate o tomate frito casero. En realidad, es una receta que lleva un ratito en hacerse pero, que puede embotarse y que puede durar meses y meses congelada. Para preparar esta salsa, necesitaremos muy pocos ingredientes, que pueden ser sustituidos y puedes añadir otros a tu gusto. Muy fácil de hacer, aunque no tan rápida. No obstante, mientras se cuece, tú puedes estar a otras cosas. No es necesario estar encima de la elaboración constantemente. Al final, obtendremos nuestra propia salsa de tomate casera, deliciosa y que nada tiene que envidiar a la comercial.

INGREDIENTES para preparar 1kg:

  • 2kg de tomate triturado o 2 kg de tomates
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pimiento verde
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • 1 pizca de azúcar
  • sal y pimienta
  • aceite de oliva

COMO HACER LA SALSA DE TOMATE CASERA DE ABUELA:

1.- En una cazuela alta u olla, ponemos a calentar a fuego suave un chorrito de aceite de oliva. Añadimos la cebolla, el pimiento verde y el ajo bien picados. Salpimentamos y cocinamos ambos ingredientes durante unos 10 minutos, removiendo con frecuencia
2.- Cuando la cebolla esté transparente y blanda, añadimos el tomate triturado. Puedes añadir también 2kg de tomates, pelados y sin pepitas pero, para agilizar y facilitar un poco la receta, recomiendo hacerlo con tomate triturado. Si lo haces con tomates enteros, cocinamos otros 20 minutos antes de seguir con el siguiente paso
3.- Si lo hacemos con tomate triturado, directamente añadimos la cucharada de pimentón, la pizca de azúcar, para eliminar el exceso de acidez del tomate, y alguna otra especia a tu gusto, si lo deseas (tomillo, romero, orégano, albahaca, perejil, una hoja de laurel….). Tapamos y cocinamos a fuego suave durante alrededor de una hora
4.- Pasado el tiempo, cuando la salsa haya espesado un poco y haya habido concentración de sabores, rectificamos de sal. Finalmente, si no quieres encontrarte pedacitos de verdura, puedes triturarlo todo. Si no, puedes dejarlo así, tal y como está.
Es fácil preparar tu propia receta de salsa de tomate casera. Además, existen muchas formas de prepararla. A mí, personalmente me gusta más encontrarme trocitos de verduras en la salsa pero, si la quieres más fina, no olvides triturarla al final ¡Recuerda que puedes hacerla en grandes cantidades para después congelarla!

PROPIEDADES NUTRICIONALES DEL ARROZ BLANCO

Una taza de este alimento proporciona 410 calorías, 4 gramos de proteínas, 2 mg de sodio, 1 gramos de fibra dietética y un 5% de magnesio, entre otras cosas. Posiblemente todas estas cifras no te resultan de gran ayuda, por eso te lo vamos a traducir en los siguientes beneficios que tiene.

Beneficios del arroz blanco para la salud

  • Las proteínas que lleva participan en la formación y reparación de los tejidos musculares, manteniendo en buen estado las uñas, pelo y piel. Se le considera un alimento perfecto para tratar problemas como las quemaduras, acné o sarampión.
  • Contribuye a regular el sistema digestivo gracias a la fibra.
  • Ayuda a mejorar la salud del sistema nervioso y del corazón.
  • Cuenta con propiedades antiinflamatorias.
  • Disminuye la presión arterial elevada
  • Participa en el fortalecimiento de los huesos.
Como acabas de comprobar, un alimento tan simple y que siempre lo tenemos en la despensa de casa puede resultar de gran ayuda a mejorar nuestro estado de salud. Para los deportistas encaja a la perfección debido a su alto porcentaje en hidratos de carbono, sobre todo antes de una competición o una sesión de entrenamiento, ya que nos aportará la energía que tanto necesitamos para rendir a un buen nivel.

Arroz con pollo y calabacín



arroz con pollo y calabacín
Receta de arroz con pollo y calabacín

Saludos, bienvenidos de nuevo al Blog Mi Cocina Divertida. , después de mucho tiempo.
Hoy les traigo una receta que preparé así, de lo que había a la mano, pues resulta que tengo pechuga, calabacín  y arroz, pues bien, solo hay que ingeniarselas y aquí les traigo este esquisito platillo:
una receta muy sencilla y completa, para mimar y ofrecer una deliciosa preparación a la familia y amigos. El arroz con pollo y calabacín es una alternativa sabrosa y sumamente nutritiva, que combina ingredientes beneficiosos para el organismo. Estos ingredientes otorgan un excelente equilibrio nutricional y son muy recomendables en el menú semanal. Al integrarlos a la dieta cotidiana, se incorporan cereales, verduras y carne. Una combinación completa, rica y muy saludable.

Esta es una receta muy sencilla y completa, para mimar y ofrecer una deliciosa preparación a la familia y amigos. El arroz con pollo y calabacín es una alternativa sabrosa y sumamente nutritiva, que combina ingredientes beneficiosos para el organismo. Estos ingredientes otorgan un excelente equilibrio nutricional y son muy recomendables en el menú semanal. Al integrarlos a la dieta cotidiana, se incorporan cereales, verduras y carne. Una combinación completa, rica y muy saludable.
El arroz es un cereal que proporciona beneficios para el organismo, especialmente si se utiliza el integral, por su aporte de fibra. El calabacín, por su parte, es fuente de minerales y vitaminas; el pollo es una carne sana y con menos grasa que otras.

Ingredientes:

  • 1 pechuga de pollo deshuesada
  • 3 tazas de arroz 
  • 1 pimiento rojo (si tiene)
  • 1 pimiento verde (si tiene)
  • 1 puerro (si tiene)
  • ½ cebolla
  • 1 calabacín grande
  • 2 dientes de ajo
  • 1 tomate troceado
  • 6 tazas de caldo de verdura o pollo (si tiene)
  • Aceite de oliva o el que tenga
  • Sal y pimienta al gusto
  • Azafrán (si tiene)
  • Orégano (si tiene)
  • Cómo hacer arroz con pollo y calabacín:

    1. En primer lugar, sellar el pollo en una cazuela con un poco de aceite. Removerlo hasta que esté ligeramente dorado por todos sus lados y añadirle sal y pimienta. Quitar del fuego y reservar.
    2. Después, pelar y trocear pequeño el ajo, la cebolla y el puerro. Lavar y cortar en tiritas finas el pimiento y el calabacín en trozos pequeños, al igual que el tomate.
    3. En la cazuela, echar un chorrito de aceite y sofreír las verduras hasta que transparenten.
    4. Trocear el pollo y añadirlo a las verduras. Agregar un poco de sal, pimienta y orégano y remover.
    5. Incorporar el arroz y sofreírlo durante cinco minutos, mezclando bien. Añadir el azafrán y continuar removiendo. También se puede tostar un poco el azafrán a parte.
    6. Verter el caldo hasta cubrir los ingredientes y cocer destapado para que se evapore ligeramente el líquido. Luego bajar el fuego, tapar la cazuela y cocer hasta que el arroz esté blando, cuidando que la preparación no se seque.
    7. Poner a punto de sal.
    8. Tener en cuenta que el arroz integral lleva un tiempo mayor de cocción. Una vez que esté cocido, apagar el fuego y dejar reposar unos minutos antes de servir.
    Una receta para disfrutar y repetir una y otra vez. Con este arroz con pollo y calabacín estarás sirviendo un plato realmente completo, económico y fácil de hacer. ¡No hay excusa para no probarlo!

    miércoles, 5 de octubre de 2016

    SALSA BOLOGNESA




    Ingredientes para 3-4 porciones:
    Para la Salsa Casera:
    3 Tomates grandes
    1 Pimentón o Pimiento Rojo grande

    Para el Aderezo:
    2 cdas de Aceite
    1 lb o 1/2 kg de Carne Molida
    1/2 Cebolla mediana picada
    1 cda. de Ajo molido
    1 Zanahoria mediana en cuadraditos
    1/2 baston de Apio en cuadraditos
    1/2 taza de Vino Blanco
    1 taza o 8 oz de Agua o Caldo de su preferencia
    1 taza o 8 oz de Pasta de Tomate
    Sal al gusto
    2 pizcas de Azúcar
    3 Hojas de Laurel
    2 cdtas. de Orégano
    1 cdta. de Tomillo
    1 Pizca de Nuez Moscada
       

    SALSA DE TOMATE ITALIANA




    Ingredientes:
    - 1/2 taza de cebolla picada
    - 1 diente de ajo picado
    - 1 cucharilla polvo de ajo
    - 2 cucharadas de aceite
    - 2 tazas - 450 gr - tomate triturado
    - 1/3 taza - 75 gr de pasta de tomate o tomate doble concentrado
    - 1 cucharilla de sal - (aumentado)
    - 1 cucharilla azúcar -- (añadido)
    - 1/4 cucharilla de pimienta negro
    - 1 cucharilla de perejil picado o seco
    - 2 cucharillas de orégano
    - 1 cucharilla albahaca seca (optativo
    - 1 hoja de laurel

    Preparación:
    Caliente el aceite en una cacerola mediana a fuego medio. Saltear la cebolla. A medio hacer s añadir el ajo y el ajo en polvo, orégano albahaca, perejil, sal y pimienta hasta que quede la cebolla transparente. Agregue salsa de tomate y la pasta de tomate, reduzca el fuego a bajo y cocine a fuego medio durante ½ hora. Bajar el fuego y cocine entre ½ hora a 1 hora más dependiendo do lo fuerte que se desee. Probar para salar /pimentar mas al gusto.

    Esta salsa de tomate básica italiana es lo suficientemente densa y sabrosa para poder usarse para hacer lasagnas,pizzas y para dips (por ejemplo para palitos fritos de queso mozzarella).

    CÓMO PREPARAR PASTA FRESCA CASERA



    Ingredientes para 4 personas:

        300 g de sémola de trigo duro o harina + la necesaria para estirar la pasta y para el reposo
        3 huevos
        1 pizca de sal.

    Elaboración:
         Comenzamos formando una montaña con la sémola o la harina. Abrimos un hueco en el centro como si fuera un cráter. A continuación rompemos los huevos en el hueco, añadimos una pizca de sal y batimos con un tenedor.


    Empezamos a incorporar la sémola desde los bordes sin dejar de batir. Poco a poco la mezcla tomará consistencia de crema. A este punto podemos empezar a utilizar las manos: seguimos incorporando la sémola a la mezcla. Empezamos a amasar.






    Seguimos amasando durante unos 10-15 minutos. Esta fase la podemos realizar con la ayuda de un robot de cocina pero se puede hacer perfectamente a mano con un poco de paciencia. Al principio la masa será bastante irregular y tendrá muchos grumos. Poco a poco, conforme vayamos amasando, la masa se volverá lisa y elástica. Utilizaremos la parte baja de la palma de la mano, con la que podemos hacer más fuerza.







    Es posible que las cantidades señaladas no sean perfectas. Según utilicemos sémola o harina o según el tamaño de los huevos la masa podría admitir más o menos cantidad de líquido. De este modo, si vemos que la masa está muy pegajosa podemos aumentar un poco la cantidad de harina/sémola; por el contrario, si resulta muy seca podemos añadir un poco de huevo batido o de agua. La masa estará lista cuando sea lisa, elástica y sin grumos. Haciendo presión con un dedo, la masa recupera rápidamente su forma. La envolvemos en film transparente y la dejamos reposar en el frigorífico durante al menos 30 minutos.







    Pasado este tiempo podemos pasar a estirar la pasta. Tomamos un tercio o un cuarto de la pasta y cubrimos el resto de nuevo con el film transparente. Es importante no dejar la pasta al aire demasiado tiempo porque se seca muy rápidamente. Ponemos un poco de sémola o harina en la mesa de trabajo, tomamos la masa y la aplanamos un poco con las manos.






    Vamos enrollando poco a poco esta sábana de masa, intentando que nos quede lo más recta posible. 



    Aquí listo el rollo.



    Pues ahora tan sencillo como cortarla en rebanadas más o menos iguales, y una vez cortados estirarlos.




    Mirar el resultado. Ya están listos para cocinar.



    Vamos con la cocción, para ello agua hirviendo con sal, como siempre.



    Los echamos y dejamos cocer unos 8-10 minutos, si fuera pasta muy refinada con máquina no tendría que ser más de 5.




    Los dejamos escurrir en un colador, y rápidamente la metéis en un recipiente con un poco de mantequilla y removéis.